La fotografía fue tomada el 1 de septiembre a las cuatro y media de la tarde. Es la plaza de la Gardunya, detrás del mercado de la Boqueria, la que se convierte en una suerte de vertedero en el que no falta un somier.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de septiembre de 2003