El octavo Festival Internacional de Ballet de Miami comienza hoy, miércoles, con un programa monográfico del Ballet Nacional Dominicano en el Teatro Artime, de Miami. La actuación de los dominicanos ha estado a punto de no poder realizarse al haberles sido denegados los visados de entrada en Estados Unidos a varios artistas cubanos que forman parte de su plantilla. Es el mismo caso de los reconocidos bailarines Víctor Corrales y Jesús Corrales, primeros artistas, respectivamente, del Ballet Nacional de Panamá, y de la compañía titular canadiense que, finalmente, no podrán venir a bailar a Miami.
Otros artistas cubanos que sí estarán en la escena del Teatro Jackie Gleason son Lorna Feijoo, del Boston Ballet, y Linette González, del Ballet de Flandes. El festival, que coincide en su apertura y desarrollo con los Grammy Latinos, y se extiende por otros teatros de Florida hasta el próximo domingo, no ha dejado de crecer con ciclos de cine, conferencias y una oferta que abarca a artistas de la Ópera de París, el Royal Ballet de Londres, la Ópera de Viena y la Ópera de Berlín, entre otros, con estrellas del calibre de Evelyn Hart (que fuera partenaire de Nureyev).
La representación española este año está a cargo de Ramón Oller y sus bailarines de la compañía Metros, con creaciones contemporáneas inspiradas en los clásicos. El propio Oller bailará en la gala del sábado 6, donde el bailarín ruso y ex director del Teatro Bolshói de Moscú, Vladímir Vassiliev, recogerá el premio Una Vida por la Danza, que se le otorga al alimón con su mujer, la ya legendaria estrella Ekaterina Maximova.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de septiembre de 2003