La soldado estadounidense Jessica Lynch, de 20 años, que fue capturada por el Ejército iraquí el 23 de marzo en una operación en la que murieron 11 soldados, y liberada tras 10 días en un hospital de Nasiriya ha pedido la jubilación anticipada en el Ejército por razones médicas. Convertida en heroína y condecorada tras la guerra, Lynch se dispone a escribir su autobiografía, con la ayuda de un veterano periodista del diario The New York Times, Rick Braggs. El libro se titulará Yo también soy un soldado: la historia de Jessica Lynch y aunque la empresa editora Knopf no ha facilitado las condiciones del contrato, algunos periódicos barajan la cifra de un millón de dólares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de septiembre de 2003