"Los seres humanos detenidos en Guantánamo tienen menos derechos que las iguanas [que hay en la base estadounindense]", adujeron ayer los abogados de 12 prisioneros kuwaitíes del penal de Guántanamo en una apelación al Tribunal Supremo de Estados Unidos. El recurso desafía la legalidad de la decisión del presidente George W. Bush de mantener a los detenidos en un limbo judicial y pide a los magistrados que se pronuncien sobre si el Ejecutivo está abusando de su poder y actuando al margen de la Constitución. Es la primera acción legal de esta naturaleza desde que Washington lanzó la guerra contra el terrorismo y, de resultar favorable a los demandantes, podría echar por tierra la política de la Casa Blanca.
El principal argumento de la apelación, a la que ha tenido acceso este diario, es que Guantánamo sí está dentro de la jurisdicción del sistema de justicia de EE UU, en contra de lo que ha decidido el Gobierno. "¿Por qué se ha aislado el Ejecutivo del alcance de la justicia, adjudicándose la libertad de detener arbitrariamente a gente usando el truco de trasladarlos a un sitio bajo control de EE UU pero declarado técnicamente fuera de la jurisdicción?", dice el texto de la apelación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de septiembre de 2003