Ha pasado más de un año desde que nos instalamos en el piso que compré (Edificio Las Perlas IV fase. Sevilla Este). Como yo más de 200 familias. Y desde entonces no he podido dormir una sola noche en mi hogar. Junto a mi bloque, tres turbinas están en funcionamiento las 24 horas del día (eso sí, con intervalos de unos minutos de descanso). Las turbinas pertenecen a la residencia ANDE. Y desde hace un año los responsables están informados del problema. Los decibelios que producen las aspas de las tres turbinas superan lo permitido y existe una sanción presentada en el Ayuntamiento de Sevilla.
Los afectados hemos remitido nuestra queja a Madrid, pero parece ser que allí se ha quedado. Somos conscientes de que son necesarias para la ventilación y la refrigeración de la residencia y de los que allí habitan. Pero nosotros también necesitamos poder habitar nuestros hogares con normalidad. ¿No?
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2003