El físico e investigador Federico García Moliner, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 1992, señaló ayer que el "desencuentro" entre la ciencia y la sociedad es "cada vez peor". "La ciencia y la tecnología hoy día van juntas. Esto ha dado a los avances técnicos una capacidad pavorosa de afectar al mundo y a nuestras vidas para bien y para mal. Todo esto plantea unas cuestiones éticas y de valores", dijo el científico. García Moliner inauguró los cursos de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) de la sede de La Cartuja de Sevilla con la conferencia Ciencia y Valores.
García Moliner, que recordó que los filósofos "se ocupan mucho" de los problemas que plantean los avances tecnológicos. Y matizó: "Nosotros sí que tenemos algo importante que ver con la ciencia: somos los que la hacemos y es necesario que los científicos reflexionemos desde dentro".
García Moliner elogió el "muy buen" nivel de la ciencia española, "considerando que España es un país cicatero" a la hora de invertir en este campo. "Pero el quid es que la ciencia no está inserta en los postulados de nuestra cultura", agregó. El Premio Príncipe de Asturias evocó que estas cuestiones ya se discutían en el Renacimiento cuando el latín se erigía como un código ajeno al conocimiento del pueblo. Ya entonces había estudiosos que se quejaban de la "costumbre de presentar la ciencia en un lenguaje alejado del lenguaje común". "Hoy la ciencia se presenta en un lenguaje mucho más enrevesado que el latín", remachó García Moliner.
El físico ve posible remediar esta situación con "un esfuerzo de todos". Los medios de comunicación deben, a su juicio, jugar un papel relevante. "Han cambiado ya bastantes cosas. Salen muchas noticias [sobre ciencia], pero eso no basta. Ha llegado el momento de que los medios no sólo cuenten las novedades de la ciencia, que son más apasionantes que ir al cine", explicó. García Moliner apostó por que la prensa, la radio y la televisión "formen opinión". El científico se mostró partidario de "iniciar una campaña" en defensa de "la ciencia como una cuestión de interés público". "Lo realmente importante es crear opinión, que la gente sepa que la ciencia está presente en nuestras vidas a todas horas", señaló antes de desgranar algunos casos que ejemplifican su afirmación, tales como "los móviles, las antenas, las vacas locas...".
La UNIA ha programado 17 cursos entre ayer y el 26 de septiembre. La coreógrafa Sol Picó y la Compañía La Viuda presentaron anoche el espectáculo Amor Diesel en el Monasterio de Santa María de las Cuevas con motivo de la inauguración de los cursos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2003