El escritor Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) llegó a Viaje de invierno por la senda habitual, los lieder de Franz Schubert (1797-1828). Siempre se preguntó qué había tras ellos, en qué consistía el poemario de Whilhelm Müller (1794-1827) que los inspiró. No encontró muchas respuestas en castellano a esta pregunta, tan sólo "una versión pésima" en un viejo vinilo de su padre. Así que decidió realizar él mismo la traducción de estos escritos "exquisitos" de "un autor que no se merece los 200 años de silencio que ha conocido para el lector en castellano", asegura Neuman. El Acantilado presenta ahora el resultado de dos años de trabajo con estos versos en una edición en alemán y castellano de Viaje de invierno, un libro que cuenta con un elprólogo de Justo Navarro. "Decidí traducir el libro que me hubiera gustado escribir a mí", apostilla Neuman.
Franz Schubert presentó a sus amigos en 1827 sus canciones inspiradas en Viaje de invierno, el poemario del entonces "apreciado y y prestigioso escritor de segunda fila Wilhelm Müller", como lo define Neuman. No tuvo una buena aceptación su música, a lo que el compositor respondió: "Ya os gustarán, algún día os gustarán tanto como a mí". No se equivocó Schubert: sus canciones acabaron gustando tanto que dejaron en la sombra el libro de poemas de donde venían. Tal vez porque, como explica Neuman, espiritualmente, Viaje de invierno es mucho más cercano al Schubert enfermo, sin dinero y sin reconocimiento, que al autor de los poemas. "Parece que Müller no tuvo una vida especialmente difícil, y en su momento fue mucho más reconocido que el propio Schubert. El protagonista de estos poemas se asemeja más al compositor".
Romanticismo
Viaje de invierno contiene "el recorrido espiritual hacia la desesperación. Una travesía que crea y fuerza el protagonista de los poemas", explica el traductor de unos versos que, añade, "están cargados de una mala leche tremenda. Se trata de un romanticismo muy poco ingenuo". Para Neuman, este libro contiene todos los registros del romanticismo, "desde la poesía de la naturaleza a la urbana; la ironía y la sobreactuación; la poesía descriptiva y la discursiva".
Neuman opta en sus traducciones por una rima asonante en los pares, "forzar la consonante del original sería ridículo", con versos heptasílabos y endecasílabos. El escritor ha decidido mantener también el orden de los poemas que realizó Müller en la última versión de Viaje de invierno, diferente a la de los lieder de Schubert. Neuman utiliza el calificativo de "sonora" para su traducción: "Mi interés era que se leyeran como poemas castellanos, más que ofrecer una perfecta traducción léxica. Tampoco he querido dar con una traducción romántica, que hoy sonaría cursi, sino que he intentado pasarle un filtro coloquial, algo que tenía Müller".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2003