La Organización Mundial del Turismo (OMT) pedirá a los responsables del sistema del comercio mundial que favorezcan la liberalización "justa" del comercio de servicios turísticos, concediendo un papel protagonista a la lucha contra la pobreza en los países en vías de desarrollo, según informó ayer el organismo internacional con sede en Madrid.
La OMT, que asistirá a la cumbre de Cancún, considera que el comercio de servicios turísticos puede ser uno de los factores más decisivos en el éxito de los objetivos de desarrollo del sistema del comercio mundial, especialmente en los países más desfavorecidos del mundo, según se expuso en la Declaración de Doha.
La reducción de la pobreza, la creación de empleo y la armonía social son las "prioridades" de la OMT, como pone de manifiesto el lema del Día Mundial del Turismo, que se celebrará el próximo día 27 de septiembre.
Rostro humano
El secretario general de la OMT, Francesco Frangialli, considera que "éste es el momento de señalar la relevancia de lo que llamamos 'la liberalización turística de rostro humano', en la que se da prioridad a la mitigación de la pobreza, al comercio justo y al desarrollo sostenible de triple dimensión". Frangialli recientemente apremió a los miembros de la OMC a que mejoren "considerablemente su forma de enfocar un fenómeno intersectorial tan complejo como el turismo".
La Organización Mundial del Turismo se ha comprometido a prestar su asistencia a ese proceso. Entre otros puntos, se apuesta por eliminar las barreras al crecimiento turístico que afectan toda la cadena de suministro, como ponen de relieve las clasificaciones estadísticas de las Naciones Unidas.
Se trata de conseguir que la liberalización proporcione condiciones justas de competencia que ofrezcan unas reglas de juego equilibradas para el crecimiento de los servicios turísticos en todos los países, así como redes de seguridad efectivas para los mercados en desarrollo.
Asimismo, considera importante incluir la identificación y la mitigación de las llamadas "fugas" de beneficios hacia las agencias de viajes de los mercados de origen, ya que, según explica la OMT, ese fenómeno trae consigo un rendimiento poco equitativo para los proveedores de servicios en el destino y minimiza los efectos positivos del turismo en el desarrollo económico y social de los pueblos.
También se subraya la necesidad de eliminar en el futuro todos los obstáculos "injustificados" que entorpecen los movimientos transfronterizos de los consumidores turísticos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2003