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Bilbao Ría 2000 convocará un concurso para vender la torre de Abandoibarra

La zona de Abandoibarra tendrá una o dos torres y su construcción y ocupación corresponderá a una empresa privada. La sociedad Bilbao Ría 2000, encargada de la regeneración urbanística de la metrópoli, convocará en octubre un concurso internacional para poner a la venta el rascacielos y designar el arquitecto que realice el proyecto de construcción.

Esta decisión fue lo más relevante de la esperada reunión, ayer, de la ejecutiva de la sociedad, después de que la Diputación de Vizcaya anunciase en julio por sorpresa que descartaba construir la torre, el edificio central de la nueva área de expansión de Bilbao. La cita de la dirección de Bilbao Ría 2000 -integrada por el diputado general, José Luis Bilbao, el consejero de Obras Públicas, Álvaro Amann, el alcalde Iñaki Azkuna y el edil del PP Antonio Basagoiti, en representación del Gobierno central- sirvió para que José Luis Bilbao diera las primeras explicaciones a la sociedad sobre su renuncia a la torre. El diputado general no aportó ninguna novedad y lo justificó por el alto coste.

Tras las explicaciones de Bilbao, intervino el popular Antonio Basagoiti, quien representa al Ministerio de Fomento, y expuso que las formas del diputado general en este asunto no habían sido adecuadas y que su actuación rompía el tradicional consenso en la sociedad de regeneración y ponía en peligro su funcionamiento futuro. El diputado general, según las fuentes consultadas, negó esta posibilidad y reiteró que la institución foral respalda la labor de Bilbao Ría 2000. El alcalde y presidente de la sociedad, Iñaki Azkuna, propugnó "mirar hacia adelante" y anunció la convocatoria en octubre de un concurso internacional para elegir el arquitecto que redacte el proyecto del futuro rascacielos y también para adjudicarlo en venta a alguna empresa privada. Para esa fecha se espera disponer del nuevo diseño para esta parte de Abandoibarra del arquitecto argentino César Pelli, encargado del plan director de la zona.

Pelli trabaja en varias alternativas, como la idea inicial de habilitar dos torres, que luego se cambió a un solo rascacielos cuando la Diputación vizcaína se interesó por disponer de un edificio que unificaba todas sus sedes, desperdigadas ahora en una veintena de inmuebles en Bilbao.

La reunión de la ejecutiva tuvo el momento más tenso cuando el popular Basagoiti pidió a la Diputación un resarcimiento económico por la renuncia a la torre, debido al retraso en los ingresos por el solar -la Diputación iba a pagar 40 millones de euros por el terreno- y la indefinición creada. Este planteamiento soliviantó a José Luis Bilbao, quien se negó en redondo y llegó a contestar a Basagoiti si creía que la capital vizcaína era el ombligo del mundo, según las mismas fuentes.

Un año de gestiones

La renuncia de la Diputación a levantar la torre echó por tierra casi un año de gestiones, puesto que la institución foral había exigido anteriormente la ampliación del rascacielos en 10.000 metros más (hasta 60.000). Ello obligó a eliminar dos edificios previstos junto a la torre -que ahora podrían volver a incluirse-, con el problema de que estaban destinados a la inmobiliaria Vallehermoso, con derechos urbanísticos en Abandoibarra. Las negociaciones con esta empresa, con la amenaza de una demanda judicial en la que pedía 108 millones de euros de indemnización, culminaron en octubre pasado mediante un acuerdo que posibilitaba ampliar la torre, eliminar los dos edificios y conceder un solar distinto a Vallehermoso.

Todo ello obligó a modificar el plan de Abandoibarra, un cambio que se convirtió en inútil cuando a finales de julio el diputado general vizcaíno anunció la renuncia al proyecto. El alcalde, Iñaki Azkuna, se mostró entonces muy molesto con José Luis Bilbao, aunque públicamente su posición se ha ido atemperando. Ayer, en la reunión de la ejecutiva, insistió en trabajar mirando al futuro y resolver la situación buscando otro inquilino para la torre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2003