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Europa y EE UU consideran que la expulsión no beneficia a la paz

La expulsión por la fuerza del presidente de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat, será "extremadamente grave", declaró ayer el jefe de la diplomacia belga, Louis Michel, tras el anuncio del acuerdo de principio alcanzado por el Gobierno israelí al respecto. A su vez, el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Richard Boucher, consideró que la expulsión de Arafat de los territorios ocupados no beneficiará el proceso de paz palestino-israelí y dará al veterano dirigente una nueva plataforma de acción.

Poco antes, el presidente francés, Jacques Chirac, que se encuentra de visita oficial en España, manifestó abiertamente su apoyo a Arafat, cosa que José María Aznar evitó hacer. "Es el representante legítimo de la Autoridad Nacional Palestina y sería un grave error tratar de eliminarle políticamente", dijo. El presidente del Gobierno español advirtió, en cambio, contra la posibilidad de que el líder palestino sea eliminado físicamente cuando dijo: "Las condiciones de seguridad en Israel son fundamentales, pero los actos terroristas no pueden combatirse con asesinatos selectivos", informa Peru Egurbide.

Para el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, la expulsión de Arafat es "peligrosa". Mientras, el representante de la política exterior de la UE, Javier Solana, pidió a Israel que no tome decisiones que conduzcan "a una escalada de la violencia". Por otra parte, los expertos de la UE decidieron ayer meter a Hamás en la lista negra de organizaciones terroristas, pero sin mencionar ni a sus dirigentes ni a ninguna de las asociaciones caritativas que están vinculadas, informa Bosco Esteruelas. A lo primero se oponían los franceses y a lo segundo los británicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de septiembre de 2003