El arquitecto Will Aslop -en la imagen, en su instalación- explicó ayer en el seno de su exposición El almacén del adecuado comportamiento, de la Bienal de Valencia, algunos de sus rompedores proyectos, construidos o sobre el papel, y destacó que cuando una obra arquitectónica recibe un nombre popular, "un apodo", significa que ha sido aceptada por la gente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 2003