El entorno económico ha entrado en una fase de relativa estabilidad a la que los mercados de valores han respondido con una jornada en la que los índices apenas se han movido más del 0,3%. Los inversores han asumido la irregularidad e incertidumbre del proceso de recuperación económica, pero se llevan mal con una ausencia de novedades que les obliga a permanecer mano sobre mano.
La contratación en el Mercado Continuo fue de 1.507,08 millones de euros, con algo más del 10% del total aportado por las operaciones institucionales. En esta sesión hay que destacar, junto con ese estancamiento del negocio, los constantes altibajos de los grandes valores, pero con unos márgenes muy limitados.
Los valores medios y pequeños han tomado el relevo y ayer fueron los que ofrecieron los mejores resultados y, aunque su capacidad de aportar volumen volvió a quedar en entredicho, consiguieron animar una sesión que parecía condenada al aburrimiento.
El Ibex 35 consiguió cerrar con un avance del 0,21% y el índice general de la Bolsa de Madrid subió el 0,36%, dos datos que ofrecen una idea bastante aproximada del complicado equilibrio de las cotizaciones a lo largo de todo el día.
El resto de los mercados europeos vivió una jornada parecida, con un avance del 0,22% en París y un recorte del 0,14% en Londres, mientras que Francfort cedía el 0,32% poco antes del cierre.
Una de las razones de las numerosas precauciones que adoptaron los inversores en esta sesión estaba en el frenazo de la construcción de casas en Estados Unidos en el mes de agosto, otro indicador que ofrece dudas sobre el ritmo de la recuperación, pero que en esta ocasión no ha tenido una incidencia muy negativa sobre las cotizaciones.
El índice Dow Jones de valores industriales registraba un recorte del 0,07% a media sesión, después de haberse acercado a los 9.600 puntos poco después de la apertura.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 2003