Tres ex ejecutivos del banco de inversión Merrill Lynch fueron acusados ayer por su participación en operaciones ilegales con Enron que resultaron en un aumento artificial de los beneficios de esta última compañía.
Daniel Bayly, ex director de la división de banca de inversión, Robert Furst, director de las relaciones con Enron y James Brown, director de la división de arriendo de activos estratégicos de Merrill Lynch, se presentaron ante el tribunal de Houston, Texas, que lleva el caso de Enron. Los tres fueron acusados de conspirar para cometer fraude y de falsificar documentos, cargos por los que podrían enfrentar penas de cárcel de hasta 5 años.
Inflar los beneficios
Brown fue también acusado de perjurio, cargo que conlleva una pena máxima de 5 años, y obstrucción a la justicia, cargo por el que podría pasar 10 años en la cárcel. A los tres ejecutivos se les acusa de orquestar una operación mediante la cual Enron fue capaz de inflar artificialmente por 12 millones de dólares sus beneficios en el cuarto trimestre de 1999, y cumplir así con sus metas financieras para el periodo.
La fiscalía acusa a los tres ejecutivos de planear y llevar a cabo una operación mediante la cual Enron obtuvo un préstamo de Merrill Lynch de 12 millones de dólares que fue disfrazado como una compra. Según la compleja operación, Enron le vendió a Merrill Lynch tres barcazas que contenían generadores eléctricos y que se encontraban ancladas en las costas de Nigeria. Las tres barcazas con los generadores (que no se encontraban en condiciones de operar) fueron vendidas en 28 millones a Merrill Lynch. Enron supuestamente financió un 75% de esta compra y Merrill Lynch aportó 12 millones de dólares en efectivo.
De esta forma Enron pudo inflar en 28 millones de dólares su flujo de caja y en 12 millones sus ingresos trimestrales. Pero el traspaso de las barcazas nunca se concretó, pues el convenio tenía como fin sólo hacer un préstamo disfrazado de una compra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 2003