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El PSE-EE defiende que sólo dentro del Estatuto "es posible" explorarlo "todo"

Los socialistas vascos consideran una falacia nacionalista que el Estatuto de Gernika se haya agotado, esté muerto o no suscite la adhesión de los vascos. Por ello en su propuesta sobre el autogobierno que presentarán frente al "desafío rupturista" del lehendakari, Juan José Ibarretxe, el PSE-EE renueva su apuesta por el texto estatutario, aboga por su profundización y asegura que en él "cabemos todos" porque es el "único espacio posible para la convivencia".

El PSE-EE no cierra las puertas a explorar todas las potencialidades del Estatuto, pero deja claro que no permitirá que nadie, "utilizando conceptos equívocos como la libre decisión de los vascos, impida de hecho la libre decisión de la mitad de la sociedad vasca". "Dentro del Estatuto todo es posible; fuera de él, está el salto en el vacío", afirman los socialistas, al tiempo que sostienen que nunca actuarán "como dique de contención de la voluntad de los vascos".

El "primer objetivo estatutario" es acabar con el terrorismo y "defender los derechos y las libertades de los ciudadanos", se señala en el documento, en el que ha intervenido especialmente el número dos del partido, Jesús Eguiguren. En un afán de pedagogía política frente al terror, el PSE cree que defender el estatuto es también "la forma de decirle a ETA que, haga lo que haga, no podrá quebrantar nunca la voluntad de las inmensa mayoría de la sociedad vasca".

Básicamente, el PSE asegura en el documento de 42 páginas que lleva el título Estatuto Gehiago-Más Estatuto y que hoy discutirán la Ejecutiva del PSE-EE y las tres direcciones territoriales, que no admite ni las "rupturas" propuestas por Ibarretxe ni "ninguna involución autonómica como la que está promoviendo el Gobierno central". Una "aventura", la del lehendakari, que según los socialistas pasará a la historia "como la mayor extravagancia imaginable en un sistema democrático". Frente a los que acusan al PSE de acercarse al PNV, el documento deja claro que no está tocado por el oportunismo "o por los deseos de chalanear con el nacionalismo".

Los socialistas defienden el espíritu pactista y de consenso del Estatuto frente a las actitudes del PP y del PNV. Así, acusan a Ibarretxe y a sus gobiernos de haber mantenido el desarrollo autonómico "en el congelador para fomentar su victimismo y buscarle coartadas" para ahondar en la "vía soberanista y abandonar el pacto estatutario". Y reprochan a Aznar y su Gobierno haber dejado "pudrir el problema" por "exclusivos intereses electorales". Los socialistas renuevan su apuesta por la vía estatutaria, frente al "desafío rupturista" de Ibarretxe, que, a su juicio, echa "a la basura" la tradición pactista que sostiene el modelo autonómico vasco y, añaden, "nos cierra las puertas de España y de Europa, sumiéndonos en el aislamiento".

Con todo, admiten que queda pendiente desarrollar el Estatuto, si bien abogan por mantener el espíritu de consenso de los informes de las transferencias pendientes aprobados por unanimidad en el Parlamento vasco en 1993 y 1995. El documento plantea abordar "de forma inaplazable" la Ley Municipal Vasca, la modificación de la Ley de Territorios Históricos y la mejora de la financiación local. Además, una reforma del Senado, una nueva relación institucional con Navarra y una participación "más activa" de Euskadi en la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 2003