El discurso del presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Francisco Hernando, en el que rechazó la reforma de la Constitución, desató ayer la protesta de toda la oposición por entender que Hernando se inmiscuye en un debate político. El socialista Pasqual Maragall denunció la existencia de una "Brunete judicial", mientras IU tildó de partidista a Hernando y el PNV lo calificó de "personaje de baja estofa democrática".
La máxima autoridad judicial de España, que preside el órgano de gobierno de los jueces y el Tribunal Supremo, cargó su discurso en la apertura del año judicial, en presencia del Rey, de un claro contenido político. Primero defendió la vigencia de la Constitución: "Bajo ese paraguas", señaló, "hemos podido conocer un cuarto de siglo de concordia y paz inéditos en nuestro pasado".
Después de esa alabanza, Hernando rechazó reformas de la Constitución que suponen "la sustitución del orden jurídico por un poder de hecho", aunque tales pretensiones se revistan de un "ropaje de apariencia democrática".
El líder de los socialistas catalanes, Pasqual Maragall, consideró "chocante" que el presidente del Supremo se pronuncie públicamente en contra de una reforma de la Constitución. El dirigente socialista mantuvo que desde que el PP llegó a La Moncloa "ha habido un sesgo del poder judicial debido en alguna medida a nombramientos y actitudes promovidas desde el Gobierno". Y resumió su opinión sobre lo que ocurre: "Es cierto que hay una Brunete judicial", declaró a TV3.
El conseller en cap, Artur Mas, también censuró la intervención de Hernando en la apertura del año judicial. Mas opinó que al presidente del Supremo "no le corresponde" decir si se puede o no cambiar la Constitución y que Hernando "se podía haber ahorrado" esas reflexiones.
Las palabras del presidente del Supremo provocaron la protesta del portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti. "Me parece intolerable que el presidente del Supremo haga esas declaraciones delante del Rey y que a la gente le parezca estupendo lo que está pasando. Hernando desconoce el abc de la democracia".
Anasagasti concluyó señalando que a su partido "le produce profunda pena y tristeza que al frente de una institución tan respetable como el Tribunal Supremo haya un personaje de tan baja estofa democrática".
Por su parte, Jueces para la Democracia (JpD) pidió al PSOE, mediante un comunicado, la ruptura del Pacto de Estado por la Justicia ante "la manipulación partidista" del acuerdo por parte del PP. "El Pacto sólo merece un certificado de defunción", concluyó. Para JpD, al amparo del pacto el Ejecutivo "está amedrentando a los tribunales, a los que descalifica siempre que adoptan una decisión incómoda para los gobernantes".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 2003