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Dos heridos en Bilbao en altercados por la muerte de un etarra

La muerte de uno de los dos presuntos etarras que intentó el domingo asesinar en una emboscada en el puerto alavés de Herrera a dos patrulleros de la Ertzaintza ha provocado varios incidentes en las últimas horas. Varios encapuchados apedrearon el martes por la noche el batzoki (sede social del PNV) del Casco Viejo de Bilbao y una unidad del tranvía. El conductor de éste y una joven que estaba en la sede peneuvista sufrieron heridas leves. La unidad del tranvía sufrió la rotura de 13 lunas. Otro grupo de desconocidos apedreó a las 20.30 de ayer una unidad de Renfe, sin que se hubiera heridos. El etarra Arkaitz Otazua fue enterrado por la tarde en Nabarniz.

El consejero vasco de Interior, Javier Balza, encuadró ayer a los tres miembros legales (no fichados) del comando que intentó asesinar a los dos ertzainas dentro del denominado complejo Vizcaya y aseguró que "probablemente" este atentado era su bautismo de fuego. El titular de Interior indicó que los terroristas habían planificado el atentado con mucho detalle, pero que tuvieron varios problemas y no contaron con que los agentes repelieran la agresión. Según Balza, la utilización de postas con una escopeta de cañones recortados perseguía la inmovilización de los agentes para luego poder rematarles con una pistola. "No hubo mala organización o preparación; el propósito era rematarlos a través de las pistolas", dijo Balza en una entrevista en Radio Euskadi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de septiembre de 2003