La tendencia a la baja que desde principios de año venía experimentando la siniestralidad laboral en Cataluña se truncó el pasado mes de agosto, cuando se registró un aumento de los accidentes en el trabajo, tanto leves como graves y mortales. El incremento más considerable se produjo en el caso de los mortales. Un total de 13 trabajadores perdieron la vida el pasado mes, lo que representa un incremento del 62,5% en comparación con agosto de 2002, cuando fallecieron ocho empleados.
A pesar de ello, las muertes laborales durante los meses de julio y agosto han descendido en conjunto con respecto al verano del año pasado, al pasar de 29 a 25 trabajadores muertos. También la evolución global de los ocho primeros meses del año se ha cerrado con un balance más positivo, puesto que los accidentes mortales han caído un 25,6%. En lo que va de año, 93 empleados han perdido la vida en el trabajo, 32 menos que de enero a agosto de 2002.
Los accidentes graves y leves han seguido una tónica similar, aunque menos acentuada. En los ocho primeros meses del año han experimentado un descenso del 3,3%, en el caso de los graves, y del 7,9%, en el de los leves. Sin embargo, ambos invirtieron esta tendencia durante el pasado mes de agosto. Los accidentes graves aumentaron un 7,2% y los leves sufrieron un ligero incremento del 0,2%.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de septiembre de 2003