La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a cinco años y seis meses de prisión a un joven marroquí de 19 años de edad, Mohamed B., que en agosto de 2002, encontrándose detenido en los calabozos de la comisaría de la calle de Leganitos, en Centro, atentó contra un policía causándole la amputación de dos dedos. Así lo acuerda una sentencia de la Sección Séptima de la Audiencia madrileña, que considera al imputado autor de un delito de lesiones en concurso con otro de atentado, y le obliga a indemnizar al agente herido con 30.780 euros por los daños y las secuelas causadas.
Según el fallo, los hechos ocurrieron el 7 de agosto del citado año cuando el procesado se encontraba detenido, y en el momento de efectuar su ingreso en los calabozos de las dependencias policiales se abalanzó sobre uno de los funcionarios policiales que le custodiaban. El agente, para no perder el equilibrio, se sujetó con la mano derecha en la jamba de una puerta metálica, lo que aprovechó el arrestado para dar un violentó empujón a dicha puerta, que, al cerrarse, golpeó fuertemente y atrapó la mano del policía. A consecuencia de ello, la víctima sufrió la amputación del tercer y cuarto dedos. El herido tardó en curar 263 días de las lesiones sufridas, estando cuatro de ellos ingresado en el hospital.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de septiembre de 2003