Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los médicos piden apoyo a Salud para el tratamiento de sus adicciones

Una unidad especial de Córdoba atendió a 40 facultativos

El presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, Jesús Aguirre, pidió ayer a la Consejería de Salud subvenciones para el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime). Este plan, que se puso en marcha en Córdoba en 2001, asiste a los facultativos con problemas de salud mental o algún tipo de adicción. Los médicos de Barcelona cuentan con subvenciones de la Generalitat para un programa similiar desde hace cinco años.

"Todo es negociable y no es necesario llegar al 80% del gasto como en Cataluña", afirmó ayer Aguirre tras pedir las subvenciones. La ministra de Sanidad, Ana Pastor, acudió ayer al congreso y prometió tratar el tema en el Consejo Interterritorial de Sanidad.

La unidad ambulatoria con la que cuenta el Paime de Córdoba ha atendido en dos años 40 casos de facultativos con patologías, de los que ocho han requerido su ingreso en una unidad de internamiento situada en un lugar secreto de Barcelona.

Jesús Aguirre precisó que los colegios de médicos barajan la creación de una unidad clínica en Andalucía para que estos médicos no tengan que ser derivados a Cataluña. Los colegios de médicos de Cádiz, Granada y Málaga ya han firmado acuerdos con la Fundación Galatea, que gestiona el Paime de Barcelona.

El Colegio de Médicos de Córdoba invierte 36.000 euros al año en la detección, evaluación y tratamiento de facultativos con problemas mentales y diversas adicciones. Jesús Aguirre dijo que el 80% de los médicos tratados en Córdoba "pide voluntariamente el tratamiento". El 20% restante proviene de la recomendación de compañeros o la captación de la unidad ambulatoria. "Incluso la propia Administración pública ha pedido nuestra mediación", aseguró Aguirre. El 65% de los 40 facultativos atendidos en Córdoba presenta enfermedades mentales y el resto, alguna adicción. El presidente de la Organización Médica Colegial, Guillermo Sierra, explicó que "no se trata de un privilegio" sino de un servicio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003