El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, aprovechó ayer su primer discurso institucional del 9 d'Octubre para reiterar los que considera que son los grandes objetivos políticos de la sociedad valenciana en esta década: agua, empleo, comunicaciones, energía, investigación, formación, políticas sociales y externalización económica. Camps evitó hablar de una reforma del Estatuto de autonomía que fue una de sus principales promesas electorales y realizó un discurso sin reivindicaciones de autogobierno en el que enmarcó el futuro de la Comunidad Valenciana en el contexto de España y de la Unión Europa.
Francisco Camps evitó durante su intervención institucional cualquier elemento de polémica, especialmente la posibilidad de una reforma del Estatuto, y formuló de manera positiva el contexto político en el que se halla la Comunidad Valenciana. En el discurso, el jefe del Consell se detuvo a ensalzar los valores de los galardonados, especialmente el de las víctimas del terrorismo etarra, que recibieron la Alta Distinción de la Generalitat en la figura del jefe de la casa cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola, por el último atentado registrado en la Comunidad Valenciana, donde murieron un hombre y una niña. Junto con la distinción a las víctimas de ETA también fue galardonado con esta distinción el doctor José Mir, responsable del programa de transplante hepático del hospital La Fe de Valencia. Las distinciones al Mérito Cultural recayeron en la Unión Musical Llíria; el titular de la cátedra de Ciencia Contemporánea de la Jaume I de Castellón, Federico García Moliner, y las actrices Amparo Rivelles y Fernanda d'Ocón. La distinción al Mérito Deportivo fue para el tenista de Ontinyent Juan Carlos Ferrero y la placa al Mérito Deportivo para el equipo de baloncesto Pamesa Valencia.
Acabado el acto, arrancó la tradicional procesión cívica de la senyera por las calles de Valencia, que discurrió sin incidentes. Miles de valencianos, menos que el año pasado, aplaudieron a la comitiva de autoridades y representantes políticos a lo largo del recorrido en un ambiente festivo y caluroso que sólo interrumpieron en varios puntos los insultos y pitadas contra el PP de grupos de blaveros.
Ya por la tarde, la tradicional manifestación que las organizaciones de izquierda convocan cada año en Valencia con motivo del 9 d'Octubre reunió ayer a menos gente que otros años. El manifiesto firmado por la Comissió 9 d'Octubre reclama más autogobierno para los valencianos y una "política de hechos" para avanzar en ese sentido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003