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Maragall afirma que la 'eurorregión' ya es una realidad

El presidente del PP valenciano descalifica la propuesta por "alocada" e "insolidaria"

La eurorregión económica Pirineos-Mediterráneo "ya existe en la realidad" y acabará emergiendo "ya sea por la vía pública o la privada", dijo ayer Pasqual Maragall en Barcelona. El candidato socialista a la presidencia de la Generalitat catalana expuso ante 20 expertos su propuesta de eurorregión, subrayando que se trata de una articulación de adscripción voluntaria. Maragall admitió que la idea provoca "urticaria" en el centro de España, pero sostuvo que es "100% ortodoxia constitucional europea y 100% España plural". El PP valenciano descalificó la propuesta.

El Arco Mediterráneo necesita urgentemente ponerse al día, sobre todo en transportes y comunicaciones, para afrontar los retos de la competitividad en el mundo globalizado y ésta es la razón de fondo expuesta por Maragall para defender el proyecto de eurorregión. Se trata de alcanzar la masa crítica suficiente para competir con áreas como la del Ródano-Alpes (Lyon) y la de Provenza-Costa Azul (Marsella) que albergan 10 millones de habitantes y representan el 17 del PIB francés; y con el área del norte italiano que comprende el Piamonte (Turin), Lombardia (Milán) y Liguria (Génova), que alberga 15 millones de habitantes y representa el 35% del PIB italiano.

El proyecto impulsado por Maragall, que ayer recibió el apoyo entusiasta de Christian Bourquin, presidente del Consejo de los Pirineos Orientales, articularía una región europea con 17 millones de habitantes, que enlazaría las regiones del Languedoc- Rosellón, Midi-Pyrenées, y las comunidades autónómas de Aragón, Baleares, Cataluña y Valencia.

Como sea que los actuales presidentes de Baleares y la comunidad Valenciana, ambos del PP, han rechazado esta propuesta, Maragall recordó que otros líderes conservadores, como el fundador del PP, Manuel Fraga, y el presidente de Castilla-León, Juan José Lucas, defienden proyectos iguales para sus comunidades. Y que la red de ciudades C-6, que une a Toulouse, Palma de Mallorca, Valencia, Montpellier, Barcelona y Zaragoza ha funcionado con alcaldes de todos los colores, incluidos figuras del PP tan destacadas como Rita Barberá y Joan Fageda.

Maragall intentó disipar las reticencias que pueda provocar el proyecto destacando que la formalización de la eurorregión consistirá en un simple acto de adscripción voluntaria, que no supondrá la creación de un nuevo gobierno ni de ninguna nueva administración, sino la coordinación de los gobiernos regionales. Y que, además de respetar, en la parte española, el marco competencial definido por la Constitución y los Estatutos. No existirá una capital eurorregional, sino seis capitales que se corresponderán con las de las seis capitales de comunidad y región.

Los socialistas catalanes ponen el mayor enfásis en el impulso de las grandes infrastructuras de transportes y comunicaciones, pero también incluyen la formación de una Espacio Europeo de Educación Superior y de un Espacio Europeo de Investigación, así como políticas conjuntas de protección del medio ambiente, en especial en el Pirineo y el litoral.

Entre los proyectos de infraestructuras destacan: la creación antes de 2008 del corredor ferroviario de alta velocidad para pasajeros y mercancías, desde Montpellier hasta Algeciras, la conexión ferroviaria para mercancías por el túnel central de los Pirineos, la solución de los accesos viarios y ferroviarios a los puertos (Sète, Port-Vendres, Barcelona, Tarragona, Castellón y Valencia) y su conexión internacional en ancho de vía europeo.

Reacción en Valencia

En Valencia, los partidos políticos reaccionaron a la propuesta de Maragall. En los pasillos del Palau de la Generalitat, el presidente del PP valenciano, Eduardo Zaplana, arremetió contra el secretario general del PSC porque hace cada día "una propuesta más alocada con respecto a la anterior, más insolidaria, y en la mayoría de los casos fuera del ámbito constitucional".

Joan Ignasi Pla, secretario general del PSPV-PSOE, insistió en que lo más importante es que "todos seamos capaces de superar el complejo que evidencia Camps y su gobierno cada vez que hablamos de Maragall". Pla calificó de "mera coincidencia" que su homólogo catalán eligiera el 9 de octubre, Día de la Comunidad Valenciana, como fecha para la presentación de la eurorregión.

Joan Ribó, portavoz de L'Entesa, desdramatizó la propuesta del dirigente catalán. "Lo que pasa es que no estamos hablando de lo que estamos hablando", agregó Ribó, para el que la polémica no es más que una cortina de humo "que Camps está interesado en levantar para esconder que Madrid le ha ordenado callar" ante una posible reforma el Estatuto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003