Mustafá Machach, un magrebí que murió en el hospital de Alicante el 9 de agosto tras un accidente de tráfico en Elche durante una persecución policial, continúa en el tanatorio al que fue entonces trasladado. Los trámites para su repatriación a Fez, donde nació hace 19 años, no se han completado. Amigos del fallecido y asociaciones varias intentan recoger el dinero suficiente, alrededor de 3.000 euros, para poder enviar su cuerpo al país magrebí ante la pasividad de las administraciones. Desde el tanatorio de la Siempre Viva de Alicante, más allá del interés propio, se han empeñado en agilizar unos trámites que nadie entiende que no se hayan cumplimentado dos meses después cuando Mustafá estaba perfectamente identificado en España -fue incluso detenido varias veces por los agentes de policía de Elche por delitos menores a lo largo de los cinco año que allí vivió- y al Consulado de Marruecos en España y al Ministerio de Asuntos Exteriores no les correspondía más que comunicar el fallecimiento a la familia. Además, dos juzgados han tenido todos los datos en la mano desde la madrugada del 9 de agosto: el de Elche por el accidente de moto, que conducía un conocido de Mustafá, hasta el de Alicante, donde murió.
Además, los datos de los padres de Mustafá Machach también obran en poder de la Administración, desde la Consejería de Bienestar Social que ejerció la tutoría desde que llegó a la Comunidad Valenciana con 13 años a la Delegación de Gobierno, donde tramitó su expediente para lograr la residencia.
Pero Mustafá Machach, que en las primeras 48 horas no fue reclamado y que cuando dos amigas suyas, Margarita y Verónica acudieron a preguntar a la comisaría de Elche recibieron por respuesta de un agente: "Ése no es nadie, donamos los órganos y lo quemamos", no descansa en paz. En una sala del tanatorio, inexplicablemente, a pesar del empeño de varios de los responsables del servicio y de la asociación de marroquíes en Valencia, ni se entierra en el cementerio de Alicante ni se traslada a Fez porque los papeleos no terminan.
Las circunstancias de la muerte, sobre la que en un principio la policía no quiso dar detalle, siguen siendo una incógnita. Su compañero en aquella fatal madrugada está ahora recluido en Fontcalent después de haberse dado a la fuga tras ser buscado por varios delitos. Fue la propia policía la que, según se público en un periódico de Alicante dos días después del accidente, informó de la donación de un riñón bajo la autorización de un juzgado de San Vicent del Raspeig. El imán de Valencia dudó entonces de que aquello se ajustara a la legalidad teniendo en cuenta la condición de musulmán de Mustafá. Pero los detalles están en el informe de la autopsia que, como otra documentación reclamada por el consulado, aún no ha sido remitida al completo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003