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COLUMNA

La CEOE

El presidente Aznar había exigido a los empresarios españoles que se pronunciasen, con contundencia, en contra del Plan Ibarretxe que pone en peligro la unidad de España. Seguramente que para animarles a cumplir con su "exigencia", el señor Aznar decidió asistir el pasado miércoles a la Junta Directiva de la CEOE, la organización que ostenta la máxima representación empresarial. Fue allí donde el presidente de los empresarios, José María Cuevas, después de cumplimentar elogiosamente al presidente Aznar por sus iniciativas, se permitió darle el siguiente consejo: "Tampoco pasaría nada si las previsiones constitucionales que obligan a velar por la unidad de España se pusieran, también, en práctica". Estas previsiones son: de una parte, la suspensión de la autonomía en el País Vasco de acuerdo con el artículo 155 de la Constitución; y en segundo lugar, y en último extremo, recurrir al Ejército, dado que según el artículo 8.2, las Fuerzas Armadas son las encargadas de velar y defender la unidad de España.

Ahí tiene Aznar la respuesta de los empresarios expresada con toda claridad por su presidente, el señor Cuevas. Pero, ¿es ésta la respuesta de "todos" los empresarios? ¿Comparte la clase empresarial el que "no pasaría nada" si el gobierno que preside el señor Aznar decidiera suspender la autonomía del País Vasco? ¿Cree que éste es el remedio para oponerse al Plan Ibarretxe? ¿No hay otro camino?

Conviene no olvidar que aunque presida la CEOE, la organización de los empresarios, el señor Cuevas no lo es, no se le conoce actividad empresarial mínimamente relevante. Procede del sindicalismo vertical franquista y ha encontrado en la CEOE su acomodo como presidente. No es extraño, por tanto, que le pida al presidente Aznar que recurra a las "previsiones constitucionales", que no pasará nada. Y si pasa, no importa. En defensa de la unidad, todo lo que haga falta. Ya se sabe: "Antes roja que rota". Algo en lo que, estoy seguro, coincidirá Aznar. Los dos provienen del mismo credo político. Imagino que nuestro presidente del Gobierno debió salir reconfortado y altamente satisfecho de la reunión de CEOE. ¡Qué cosas!.

fburguera@inves.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003