España se quedará muy lejos de cumplir los objetivos de empleo para 2010 fijados en la cumbre de Lisboa (primavera de 2000) si no aumenta notablemente el ritmo de creación de puestos de trabajo, según el informe anual sobre empleo de la Comisión Europea. El nivel global de empleo en España, sólo por encima de Grecia e Italia, se situó el año pasado en el 58,4%, a 11,6 puntos del objetivo del 70% establecido en Lisboa. El informe destaca el excesivo número de contratos temporales en España (más del 30%), de los que el 60% "son por una duración de seis meses o menos".
En 2002, Europa se acercó a ese objetivo de Lisboa "a un ritmo mucho más bajo que en los años anteriores", sobre todo debido al estancamiento económico que sufre. De hecho, los Quince sólo recortaron el año pasado dos décimas de los casi seis puntos que aún les quedaba por cubrir para alcanzar esa media del 70% de empleo y dejaron la tasa media de empleo en el 64,3%. La horquilla se situó entre Luxemburgo, cuya tasa creció un 3,2%, y Dinamarca, que la rebajó en 0,7%. España sólo logró elevarla en 0,7% y a ese ritmo anual será imposible que llegue al 70% en 2010.
Para alcanzar ese objetivo, Europa tendría que crear 22 millones de nuevos empleos de aquí a 2010 (tres millones anuales), cuando en los últimos cinco años sólo ha creado 10 millones, es decir, dos millones al año. En España, entre 1997 y 2002 se crearon un total de 2,3 millones de empleos, encabezando la lista por encima del Reino Unido (1,9 millones) y Francia (1,6). Llama la atención el escaso número de puestos de trabajo creados en Alemania (746.000).
Empleo de baja calidad
Pero el informe, de 245 páginas, dedica casi 25 a un capítulo muy sensible para la situación española bajo el título Calidad laboral en los mercados laborales europeos. Tras indicar que la mayoría de los puestos de trabajo en Europa son de "relativamente alta calidad", señala que las diferencias son muy notables entre unos y otros países. España, junto Grecia, Italia y Reino Unido, se incluye en el grupo de países donde los trabajadores están menos satisfechos con sus empleos.
Casi el 35% de los españoles tiene empleos "de baja calidad", un porcentaje que baja al 20% en el caso de Dinamarca. En España, más de un tercio de los contratos son temporales y, de ellos, seis de cada diez tienen una duración inferior a medio año, con lo que se coloca a la cabeza no sólo de los Quince, sino de los 25 países que tendrá la Unión el año que viene. "En España y Chipre", destaca el documento, "casi el 95% de los contratados eventuales declaran que su situación es involuntaria".
"En ese contexto", dice el documento, "el empleo temporal tiene una especial relevancia, porque la seguridad en el puesto y la estabilidad en el empleo son determinantes para la satisfacción y la calidad en el empleo". "Los empleados con contratos eventuales no sólo están en un riesgo más alto de perder el puesto de trabajo y de ser excluidos del mercado laboral, sino que también reciben salarios más bajos que otros fijos con idéntica cualificación". En España, como en Grecia, cobran un 10% menos, precisa el informe. No sólo eso. Los contratados eventuales "reciben en algunos casos menos formación" que el resto.
Otra preocupante constatación sobre España: "La mitad o menos de todos los hombres
tuvieron empleo permanentemente entre 1994 y 1999; en otras palabras: la mitad o más estuvieron en paro o inactivos al menos una vez en ese periodo".
El completo informe anual sobre empleo de la Comisión Europea pone de relieve también otros curiosos datos como los siguientes. Con unos once euros por hora, los trabajadores españoles de industria y servicios son los peor pagados de Europa, sólo por delante de Grecia y Portugal. En Reino Unido, Irlanda y Eslovenia, la mitad de los contratados temporales han elegido voluntariamente esa fórmula. En Francia, Italia y Alemania, los empleos con mayor riesgo de perderlos son los peor pagados.
Hay otras estadísticas de interés. Uno de cada cuatro europeos cumple horarios muy por encima de los reglamentados, sobre todo en Reino Unido, y ocho de cada 100 superan las 48 horas semanales (el 20% en Inglaterra).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003