Telefónica tiene previsto recortar la cuarta parte de su plantilla en Latinoamérica. Para ello, suprimirá 6.300 puestos de trabajo en el área de telefonía fija de aquí a 2006 mediante la exteriorización de servicios para concentrarse en tareas comerciales. El presidente de la operadora, César Alierta, adelantó que la compañía generará hasta 2007 unos recursos de caja de 27.000 millones de euros.
La compañía española con más intereses en Latinoamérica va a seguir aplicando una política de ajuste para sanear sus cuentas en la región. Alierta aprovechó ayer la Tercera Conferencia de Inversores, que reúne a más de 400 analistas financieros de todo el mundo, para anunciar que en los próximos cuatro años reducirá la plantilla desde los 25.600 empleados con que cuenta actualmente hasta 19.300.
El ajuste afectará sólo al área de telefonía fija, incluyendo las operadoras del grupo en Brasil (Telesp), Argentina (TASA), Chile (CTC) y Perú (TdP), así como en el negocio de datos y de atención al cliente. Fuentes de la compañía indicaron que el recorte de plantilla se hará de forma no traumática y mediante acuerdos, igual que en la anunciada regulación de empleo en Telefónica de España. Ésta ha sido pactada con los sindicatos y supondrá la salida de 15.000 trabajadores, la tercera parte de la plantilla.
Los objetivos de Telefónica, tanto en España como en Latinoamérica, son aumentar la exteriorización de los servicios técnicos, de mantenimiento y de atención al cliente, con la consiguiente ganancia de productividad, y centrar sus esfuerzos en el área comercial.
En ese sentido, los planes pasan por que en 2006 el 41% del personal de Telefónica de España y el 38% en Latinoamérica se dedique a labores comerciales.
Alierta indicó que la transformación de la compañía hacia ese modelo de negocio más "eficiente y flexible" permitirá generar un aumento de la rentabilidad y del flujo de caja disponible, que alcanzará en 2007 los 27.000 millones de euros, 7.000 más de los anunciados en abril, con motivo de la presentación de resultados.
Esa sólida posición financiera, unida al escaso nivel de endeudamiento, le pone en situación de ventaja respecto a sus rivales europeos para "acomerter nuevas oportunidades de crecimiento", según Alierta.
Futuras adquisiciones
Algunos analistas presentes en la conferencia interpretaron esta aseveración como la disposición de Telefónica a realizar adquisiciones selectivas, en particular en el área de telefonía móvil.
Asimismo, Alierta recordó que la compañía aprovechará esa fortaleza financiera para retribuir a los accionistas con un dividendo de 0,4 euros en los próximos tres años, lo que supondrá un desembolso de 6.000 millones de euros.
Al margen del ajuste de costes, las claves del crecimiento de la compañía pasan por liderar el mercado de banda ancha, que contará con seis millones de conexiones en 2006, por ampliar el negocio de la telefonía móvil y aprovechar el potencial de desarrollo en Latinoamérica.
La cotización de Telefónica reaccionó ayer al alza. Los títulos subieron un 1,86%, y cerraron a 10,94 euros.
[La Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional ha emitido una providencia en la que admite a trámite el recurso contencioso administrativo interpuesto por la Asociación Internacional de Accionistas de Terra, Accter.com, contra la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por aprobar la oferta pública de adquisición de acciones (OPA) de Telefónica sobre Terra, según informó ayer la asociación, que dijo que "formalizará la demanda próximamente"].
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003