La patronal vasca Confebask se está viendo forzada a participar en un debate en el que no deseaba entrar por el momento a cuenta del plan de libre asociación presentado por el lehendakari, Juan José Ibarretxe. Las palabras el pasado miércoles del presidente de la patronal CEOE, José María Cuevas, asegurando que los empresarios vascos apoyarían una hipotética suspensión de la autonomía en Euskadi en aplicación del artículo 155 de la Constitución frente al plan Ibarretxe, han herido al empresariado de la comunidad autónoma, que ha respondido de inmediato. Confebask difundió en la tarde de ayer un escueto comunicado en el que recuerda que sólo asume "aquellas manifestaciones que sus órganos de gobierno expresan de forma consensuada, de modo que cuantas otras no tengan esta procedencia sólo reflejan la voluntad o el punto de vista de quien las manifiesta".
La cúpula de los empresarios de Euskadi reitera al mismo tiempo su defensa y "compromiso" con la autonomía.
Confebask, como el mismo miércoles recordaba en Madrid tras escuchar en persona a Cuevas el propio presidente de la patronal vasca, Román Knörr, considera todavía vigente el acuerdo que trasladaron hace un año a la sociedad y a Ibarretxe después del que el lehendakari les expusiese las líneas maestras de su propuesta. En dicho documento, pactado por las tres patronales provinciales (Adegi en Guipúzcoa, Cebek en Vizcaya y SEA en Álava), se rechazaba el plan por rupturista y por generar división en la sociedad.
Presiones
Aquel texto, que generó notables presiones sobre los empresarios desde el mundo nacionalista, desgarró a un colectivo que es tan plural como la propia sociedad vasca. El presidente del PNV, Xabier Arzalluz llegó a descalificar personalmente a Knörr y a arrojar sombras sobre su trayectoria empresarial después de que se difundiese el documento.
La patronal vasca no quiere entrar ahora públicamente en el debate, ya con la propuesta de Ibarretxe mucho más perfilada que hace un año, pero son de nuevo las presiones, desde posiciones nacionalistas y no nacionalistas, las que les pueden forzar a hablar antes de lo deseado. Fuentes empresariales de la comunidad autónoma consideran que tendrán que volver a pactar un acuerdo cuando el lehendakari abra, tras la presentación de su texto articulado el próximo día 25, una nueva ronda de conversaciones con los agentes sociales, económicos y culturales.
El presidente de Adegi, José Martín Echeverría, también entró ayer en el debate y recordó: "Todos deberíamos ayudar a rebajar el clima de crispación y contribuir a la estabilidad necesaria que requiere nuestra economía". Agregó que su organización tiene también sus propios procedimientos de toma de decisiones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003