Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ELECCIONES EN MADRID

Aguirre propone que se pueda tachar de las listas a los candidatos "indignos"

Un grupo de 40 trabajadores de Antena 3 reventó el primer acto de campaña del PP

La cabeza de lista del PP en las elecciones a la Asamblea de Madrid, Esperanza Aguirre, esperó a la víspera del arranque de campaña para lanzar su promesa estrella en materia de "regeneración democrática", aunque, de cumplirla, sólo tendrá efecto en los próximos comicios de 2007. Aguirre propuso ayer negociar con PSOE e IU una modificación de la Ley Electoral autonómica para que las listas de los partidos sean "desbloqueadas" (que no abiertas): los votantes, tras decidirse por un partido, podrían reordenar su lista "tachando" los nombres de aquellos candidatos a quienes consideren "indignos" o "poco éticos".

PSOE e IU califican la idea de "aberración" y señalan que no acabará con el transfuguismo

Aguirre augura que el día 26 dará a Mariano Rajoy "su primera victoria" en España

La aspirante del PP en Madrid quiere modificar la Ley Electoral para los comicios de 2007

La aspirante a la Presidencia madrileña confió en que esa modificación de la Ley Electoral "evitará que se repitan" casos de transfuguismo como los que han sumido en la crisis institucional a la Comunidad de Madrid, a pesar de que los diputados seguirían conservando el escaño en propiedad. Y lo razonó así: "De pronto, muchos madrileños se han dado cuenta de que eligen periódicamente a unos diputados de los que saben muy poco. ¿Quién conocía a [Eduardo] Tamayo [uno de los dos diputados socialistas tránsfugas que dejaron al PSOE e IU en minoría tras los comicios del 25-M]? Aparte de Rafael Simancas y José Luis Rodríguez Zapatero, muy poca gente".

"A muchos ciudadanos les hubiera gustado tachar algún nombre de la lista del partido de su preferencia. Y me parece un deseo democrático y viable", reflexionó Aguirre durante su intervención en el Foro Europa. Eso sí, la aspirante popular dejó claro que su propuesta no es de listas abiertas: sólo permitiría "tachar" a los candidatos indeseados de una única lista, no incorporar nombres nuevos ni elegir a varias personas de entre las papeletas de distintos partidos. Después, el escrutinio sería doble: primero habría que ver qué partido ha obtenido más votos, y luego reordenar la lista ganadora. Sus miembros más tachados caerían a los últimos puestos, y subirían los menos castigados por los electores. "Los votantes influirían así, por primera vez, en la elaboración de las candidaturas", afirmó Aguirre con emoción.

De todas formas, la iniciativa tiene, a día de hoy, pocas posibilidades de prosperar. La aspirante popular a la Comunidad precisó que una modificación legal de ese calibre requeriría el "máximo consenso, aunque no unanimidad" en el Parlamento madrileño, pero su idea fue tachada de "barbaridad aberrante", "frívola" y "oportunista" desde el PSOE e IU, cuyos candidatos se apresuraron a negarle su apoyo.

"Sólo serviría para castigar a los miembros más significados de cada lista. Y, desde luego, no evitaría casos de transfuguismo como los que han llevado a la crisis institucional. Los problemas de Madrid no tienen que ver con su sistema electoral, sino con el hecho de que el PP no quiso aceptar los resultados de los comicios del 25-M", resumió Fausto Fernández, candidato de IU. "Esta propuesta es absurda y oportunista: o se proponen listas abiertas o no, pero esa invención intermedia es una frivolidad", zanjó Ruth Porta, número seis en la lista del PSOE.

En el primer acto de campaña, a las cero horas de hoy, la candidata del PP se mostró confiada en el triunfo y auguró que el próximo día 26 le dará "su primera victoria a Mariano Rajoy [candidato popular a las elecciones generales de 2004]", quien arropó a la candidata en un acto celebrado junto a la sede del PP, en la calle de Génova. "Esta vez sí vamos a ganar y a gobernar", aseguró la número uno de la lista popular.

Sin embargo, un sonoro grito colectivo -¡No a los despidos de Antena 3!- logró enterrar anoche durante 20 minutos las consignas electorales. Un grupo de 40 trabajadores de la cadena de televisión, afectados por el expediente de regulación de empleo, boicoteó el acto de inicio de campaña del PP y sepultó literalmente los discursos de Aguirre, y del líder del partido, Mariano Rajoy. En este primer acto de campaña, la policía logró arrinconar un poco a los alborotadores, pero no fue suficiente. Los rostros de los simpatizantes del PP reflejaban indignación y, sobre todo, incredulidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003