El 56,3% de los empresarios que han respondido a una encuesta elaborada por el Círculo de Empresarios considera que la justicia en España funciona "mal o muy mal"; el 32,5% entiende que "regular" y sólo "un 7,5%" califica el funcionamiento como "bueno". La encuesta ha sido elaborada por la empresa Metra Seis a instancias del Círculo de Empresarios, que aglutina a 170 socios, a los que, en la primera quincena de marzo, se les envió un cuestionario con 53 preguntas sobre el funcionamiento de la justicia.
La encuesta concluye que el principal problema del sistema judicial "no es tanto la mala calidad de las normas procesales que lo regulan como el mal funcionamiento de los órganos que administran justicia". Los empresarios se quejan en general de la "lentitud y dilación de la justicia". En lo que han coincidido la mayoría de ellos, el 83,8%, es en que las "sentencias son impredecibles", lo que, opinan, "crea una sensación de inseguridad claramente nociva para la actividad empresarial" y "es también un claro incentivo para que aumente la litigación". "(...) La incertidumbre con lo que pueda pasar con una determinada demanda por parte de particulares u otras empresas puede disuadir a más de una empresa a continuar con los planes [de inversión] previstos", señalan los empresarios, que proponen "reforzar el papel del Tribunal Supremo como unificador de la doctrina legal, entre otras medidas".
Los empresarios no están contentos en general con la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil, que entró en vigor en enero de 2001 con la finalidad de no eternizar el cobro de las deudas a morosos, entre otros objetivos. El 46,6% entiende que esta nueva ley "no es mucho mejor" que la que existía antes.
"Mala organización"
El 71,6% de los encuestados está "totalmente o bastante de acuerdo" en que el mal funcionamiento de la justicia se debe "más a su mala organización que al hecho de que los jueces sean malos". La opinión que los empresarios tienen de los jueces, sin ser buena, es bastante menos mala de la que tienen de la organización judicial.
La lentitud o dilación de la justicia es, con todo, la característica negativa que más destacan de la justicia los empresarios. La encuesta revela (un 80% de los consultados) que "existe hoy un exceso de formalismos procesales que favorecen, de forma injusta, a quienes, de mala fe, incumplen sus obligaciones contractuales".
El 90% de los encuestados indica, además, que la actitud de los jueces es poco proclive a dar la razón al empresario, especialmente los de la jurisdicción laboral. El 92,5% de los encuestados se muestra a favor de aplicar técnicas de gestión empresarial a las oficinas judiciales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003