Si el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, llega a la presidencia del Gobierno tras las próximas elecciones legislativas, en marzo de 2004, emprenderá de manera inmediata un "giro decidido" a la política de empleo que hay en España. En primer lugar, cambiará la ley sobre contratación temporal y fomentará la contratación indefinida. Zapatero hizo anoche este anuncio en una sede de la UGT en Madrid y se comprometió con los ugetistas a promover desde el Gobierno "un pacto social por la calidad en el empleo".
El líder del PSOE aceptó ayer la invitación de la Federación del Metal de UGT que celebraba sus 100 años de existencia. Zapatero agradeció al responsable de esa federación, Manuel Fernández, Lito, que le haya hecho partícipe de esa conmemoración. Y lo que dijo Zapatero parece que agradó a la mayoría de los asistentes al acto, que le escucharon en un silencio que sólo rompieron, con aplausos, cuando el líder socialista proclamó su orgullo por haber sido siempre militante de la UGT. La segunda muestra de aprobación se produjo cuando Zapatero, con tono vehemente, consideró insoportable la precariedad laboral en la que siguen viviendo las mujeres.
Y al final de su intervención, cargada de referencias a la historia conjunta del PSOE y de la UGT en defensa de los trabajadores y de los más débiles, vinieron los anuncios. El líder socialista se situó en la hipótesis de que el próximo año en España habrá un Gobierno del PSOE presidido por él tras las elecciones de marzo. Entonces, dijo, será el momento de dar "un giro decidido" a la legislación sobre el empleo, teniendo siempre en cuenta que muchas comunidades autónomas tienen transferidas las políticas sobre esa materia.
El principal problema que Zapatero encuentra es el de la precariedad en el trabajo, hasta el punto de que nueve de cada 10 contratos que se hacen tienen carácter temporal y que un tercio de los trabajadores tiene un empleo inestable. El líder socialista se comprometió a "la revisión jurídica de la contratación temporal", el fomento de la contratación indefinida y a la lucha de "la contratación abusiva".
Estas medidas las abordará el PSOE, si gobierna, con diálogo entre empresarios y sindicatos, por lo que Zapatero se distanció de la actual política gubernamental que anuncia "reformas laborales con acuerdo o sin acuerdo". "Nosotros promoveremos un pacto social por la calidad en el empleo", anunció, si bien dio a entender que el diálogo con la UGT será privilegiado. Eso sí, cada uno en su sitio. En ningún momento el secretario general del PSOE dijo nada que pudiera interpretarse como una llamada a cambiar el actual marco en el que se mueven PSOE y UGT, basado en la plena autonomía de cada una de esas organizaciones.
"El PSOE presentará a los ciudadanos un proyecto social y económico muy diferente al del PP; será muy ambicioso y buscará la cohesión social, la solidaridad y el bienestar de los ciudadanos", se comprometió ayer Zapatero ante los sindicalistas de UGT.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003