Salió el primero de la tarde y la plaza estalló en ovación. Cárdeno, algo ensillado, largo y bien armado sin exagerar. Un toro con plaza y bella estampa. Manseó en varas, no tuvo entrega, pero resultó muy noble, común denominador del resto de la corrida. Tras esa pintura de toro, otros cinco de gran presencia. Serios: ofensivos y de afiladas puntas, con un sexto menos aparatoso de cara. Distraída de salida y medida de fuerzas, la corrida no acabó de entregarse, pero tuvo un considerable fondo de nobleza. Cumplidora en varas, el tercero romaneó con el estilo de los toros bravos. De los muy nobles tercero y sexto al parado quinto, el resto se definió en valores intermedios.
Blázquez y De la Rosa justificaron su presencia y aprovecharon la ocasión. También el apoyo de un público generoso. Las dos faenas de Blázquez fueron de ataque desde la salida. Lo puso todo en sus dos toros, por muy poco de éstos. Dos planteamientos serios y bien calculados. A los dos los banderilleó con firmeza y perfecta ejecución.
Núñez / Soro, Blázquez, De la Rosa
Toros de Carlos Núñez, muy bien presentados, nobles y justos de fuerzas. Antonio Ruiz Soro: casi entera trasera, desprendida y tendida (silencio); cuatro pinchazos, media atravesada y cinco descabellos (pitos). Víctor Manuel Blázquez: pinchazo y más de media (oreja); estocada (oreja). Ángel de la Rosa: entera pasada (oreja y dos vueltas); dos pinchazos, entera -aviso- (oreja y dos vueltas). Plaza de Valencia, 9 de octubre. 1ª de la feria de la comunidad. Media entrada.
De la Rosa fue el buen gusto. Una clara apuesta por lo clásico. Entendió al lote más claro de la corrida. En su primero se asentó en una labor de muy buen concepto que apuntó muy alto. Y con el sexto consumó una obra de gran calidad.
El reaparecido Soro, el hermano de Vicente, acusó la inactividad y anduvo desconfiado toda la tarde.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003