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Decenas de muertos en Afganistán en combates entre 'señores de la guerra'

Uzbekos y tayikos pactan un alto el fuego tras la mediación del ministro del Interior

Mazar-i-Sharif

Unos 60 combatientes resultaron muertos o heridos ayer en uno de los peores combates entre facciones progubernamentales desde que el régimen talibán fue expulsado del poder en Afganistán hace casi dos años, según informó un funcionario. La facción de la etnia uzbeka, liderada por Abdul Rashid Dostum, atacó con tanques y artillería a su rival, la facción Jamiat, principalmente de etnia tayika, en los suburbios de Mazar-i-Sharif. A última hora de la tarde se anunció un alto el fuego que debía aplicarse de inmediato.

El general Dostum, de la facción uzbeka, relató a Reuters que al menos 60 miembros de Jamiat habían resultado muertos o heridos desde que comenzaron los ataques el pasado miércoles, pero que no pensaba dar tregua en su ataque. El combatiente uzbeko Said Nurullah comentó que el miércoles tres de sus soldados habían resultado muertos y cuatro heridos, tras una emboscada perpetrada por la facción Jamiat en la zona de Fayzabad.

Los habitantes de Mazar-i-Sharif oyeron fuego de artillería al oeste de la ciudad hasta las 07.00 hora local y un residente de Balj, a unos 20 kilómetros de esa ciudad, afirmó que combatientes uzbekos habían estacionado 20 tanques allí.

"En las cercanías de Mazar-i-Sharif la situación no es buena", afirmó en Kabul el ministro de Interior, Ali Ahmad Jalali, quien encabezó una delegación hasta esta localidad para intentar rebajar la tensión e implementar reformas militares y administrativas. Gracias a su mediación, Dostum y el líder de Jamiat, Ustad Ata Mohamed, lograron por la tarde un acuerdo de alto el fuego.

Combatientes de las dos facciones han chocado repetidamente desde que el régimen talibán fue depuesto por fuerzas lideradas por EE UU a finales de 2001. Otros intentos recientes de la ONU para alcanzar un acuerdo de desarme habían fracasado.

La violencia ha suscitado dudas sobre la capacidad del Gobierno afgano, presidido por Hamid Karzai, para estabilizar el país. Estos combates se han desatado cuando el ministro de Defensa, la ONU y Japón firmaban un acuerdo en Kabul para desarmar a 100.000 combatientes de varias facciones. Los choques hacen dudar a la OTAN de su capacidad para tener éxito en su proyecto de extender sus operaciones fuera de Kabul, tal como habían acordado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003