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Un obrero perece sepultado en una zanja de un futuro campo de golf de Fuencarral

Nuevo accidente en el tajo con víctima mortal. Un obrero de 29 años, Rafael Abrio Blanco, pereció ayer sepultado en una zanja de unos cinco metros de profundidad en la obras de un futuro campo de golf de Fuencarral. El cadáver tuvo que ser rescatado por una treintena de bomberos, que emplearon cerca de tres horas para extraer toda la arena que le cayó encima, según informó un portavoz de Emergencias Madrid.

El mortal accidente se produjo sobre las 16.45 en las proximidades de la calle de Gabriela Mistral, cerca de la colonia de Mirasierra, cuando, por causas aún no determinadas, varias toneladas de tierra cayeron en una zanja de unos cinco metros donde había una tubería. Abrio se hallaba en ese momento dentro de la zanja y quedó sepultado. Los facultativos de una UVI móvil del Samur-Protección Civil sólo pudieron certificar su muerte tras rescatar el cadáver y comprobar las graves lesiones que le causó el aplastamiento.

Algunos compañeros de la víctima señalaron que la víctima llevaba "pocos días" trabajando en la obra y que era originario de Jérez (Cádiz).

Por otra parte, un obrero de 60 años sufrió ayer por la mañana la amputación del brazo izquierdo tras ser atrapado en el tambor de una cinta transportadora en una fábrica de cemento de Vicálvaro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003