He visto asaltada mi casa en dos ocasiones la última semana. Las dos mientras dormíamos. Quiero decirle, señor Aznar, que mi seguridad, como la de tantos españoles, no está amenazada por las inexistentes armas de destrucción masiva de Sadam Husein, sino por la ineficacia premeditada de su Gobierno, que destina los recursos económicos que todos los ciudadanos ponemos a su disposición a la seguridad del señor Bush y no a la de sus propios compatriotas. Yo personalmente me siento insegura en mi propio país y amenazada por mi propio Gobierno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003