¿Qué ideología tienen ustedes? A mí, la ideología no me interesa; la victoria de mi equipo de fútbol es lo realmente importante./ Yo soy nacionalista, la ideología es lo de menos./ Yo soy ultranacionalista, y por tanto, me sobra aún más la ideología, aparte del color de mi bandera y mi patria, por la que sería capaz de todo/.
Las dos creencias que mantienen y son el motor de nuestra sociedad son el fútbol y la patria, cosas muy vendibles y folclóricas, que tienen mucha aceptación y me recuerdan a las antiguas tiendas de todo a cien, lugares que siempre están llenos de gente, para conseguir cosas de poca importancia y baja calidad. Porque, ¿qué significa por sí solo definirse como seguidor de un equipo de fútbol o patriota de una nación cualquiera? ¿Donde están los conceptos incoloros por los que merece la pena luchar, como el bien común, la conciencia y justicia sociales, la solidaridad, la lucha contra el paro, la explotación y el racismo?
Estos fetichismos patrioteros y futboleros, en otros lugares del mundo, son sustituidos por la religión, algo también cómodo, fácil de asimilar y también populista, y que no significa nada por si solo si no tiene una base social ideológica que vaya más haya de la estética del dios al que se venera.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003