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El Vaticano afirma que el condón no evita el contagio del sida

La OMS acusa a la Santa Sede de poner en peligro vidas humanas

El cardenal Alfonso López Trujillo, responsable del Consejo Pontificio para la Familia, ha desmontado, en unas declaraciones a la BBC, todas las políticas de prevención de transmisión del sida y de control de embarazos de las últimas décadas. Según el cardenal, los condones dejan pasar los espermatozoides y el VIH. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recordado que la evidencia científica contradice totalmente al cardenal, y ha afirmado que el Vaticano pone en peligro las vidas de quienes dejan de usar condones.

"Los espermatozoides pueden atravesar fácilmente la red formada por los condones". Como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el sida es "450 veces menor", también pueden traspasar el látex. Por eso los Gobiernos deberían impulsar campañas que animaran a la población a no utilizar preservativos. Con esta teoría, López Trujillo explica la postura del Vaticano a un periodista de la BBC, e intenta reforzar la tesis de que la única prevención es la abstinencia, según se recoge en un reportaje (Sexo y la Ciudad Santa) que va a emitirse este domingo.

El documental también muestra a una monja aconsejando a un director de coro portador del VIH que no utilice preservativos para hacer el amor con su mujer porque "el virus puede pasar a través de él". El arzobispo de Nairobi, Raphael Ndingi Nzeki, un país con un 20% de adultos infectados, remacha la idea. "El uso de los condones está ayudando a extender la enfermedad", afirma en el reportaje.

También la Agencia de la ONU contra el Sida (Onusida) ha reaccionado ante estas afirmaciones. "Las declaraciones del cardenal son absolutamente falsas. Es terrible que esta desinformación salga en antena. Los condones están hechos de látex, un material totalmente impermeable. Está demostrado que protegen de la transmisión del VIH", afirmó Catherine Hankins, asesora científica del organismo.

Ni las críticas de Onusida ni las de la OMS han hecho mella en el cardenal, responsable del diccionario sobre moral de la Iglesia católica (Lexicón) publicado en abril y en el que ya se recogían estas afirmaciones. "Están equivocados. Es algo fácilmente demostrable", insistió.

Estas declaraciones ponen en evidencia la actitud de la Iglesia católica, sobre todo en África, un continente asolado por el VIH, un virus que infecta a 30 millones de africanos, afirmó la asesora de Onusida.

Gordon Wambi, director de un programa para fomentar la prueba del sida en Lwak, cerca del lago Victoria, dijo a la BBC que en muchas localidades no podía distribuir condones por la oposición de la Iglesia católica. A ello hay que unir el estigma de los infectados que, además de enfermos, son vistos como pecadores por sus comunidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003