Hoy viernes se inaugura MAGIC, el telescopio de rayos gamma más grande del mundo. Investigadores de la UAB han participado en la construcción del telescopio
Hoy viernes 10 de octubre, a las 10:45 (hora insular), tendrá lugar la inauguración del telescopio MAGIC (Major Atmospheric Gamma Imaging Cherenkov) en el Observatorio del Roque de los Muchachos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en la isla de La Palma.
Se trata del telescopio de detección de rayos gamma más grande del mundo, y ampliará el conocimiento sobre la materia oscura del Universo, las galaxias de núcleo activo, las explosiones de rayos gamma y la búsqueda de partículas supersimétricas (uno de los grandes logros de la física actual).
El detector principal del telescopio ha sido construido por investigadores del Instituto de Física de Altas Energías (IFAE), adscrito a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). La construcción y puesta en marcha del telescopio es fruto de una colaboración internacional donde también han participado investigadores del Grupo de Física de las Radiaciones de la UAB, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y de institutos de investigación de Alemania e Italia.
El telescopio tendrá el espejo activo más grande del mundo, de 17 metros de diámetro, y permitirá la detección de rayos gamma cósmicos en un rango de energías nunca explorado hasta ahora. MAGIC es un telescopio de luz Cherenkov (la luz que emiten los rayos cósmicos al atravesar la atmósfera de la Tierra) equipado con la tecnología más vanguardista en todos sus elementos. Entre los componentes del telescopio destaca la cámara detectora, construida en el IFAE bajo la coordinación del doctor Manuel Martínez. La cámara está basada en un nuevo tipo de fotosensores denominados fototubos híbridos en estado sólido de elevada eficiencia cuántica.
El objetivo principal del telescopio es la detección de rayos gamma cósmicos en la única zona sin explorar de todos los tipos de radiación que nos pueden llegar del espacio: el rango de energías entre 10 y 300 gigaelectronvoltios (GeV). De este rango de energías, los científicos esperan encontrar numerosas fuentes galácticas y extragalácticas como restos de supernovas, explosiones de rayos gamma, radiación difusa y púlsares, entre otros.
El estudio de estas fuentes debe permitir una mejor comprensión del origen de las explosiones de rayos gamma, como también de los mecanismos de aceleración de partículas cercanas a campos gravitatorios muy intensos, como los de las estrellas de neutrones o los agujeros negros ultramasivos en los núcleos de las galaxias, además de ayudar en la búsqueda de partículas supersimétricas.
Un equipo de investigadores del Grupo de Física de las Radiaciones del Departamento de Física de la UAB, bajo la dirección de la doctora Carmen Baixeras, aporta al proyecto una amplia experiencia en la detección de los diferentes componentes de la radiación cósmica.
Los investigadores han coordinado la simulación por ordenador de los sucesos que se esperan detectar con el telescopio, así como la construcción de los equipos auxiliares para el control y la adquisición de datos; han colaborado en el desarrollo del software de análisis de datos y de control del telescopio; estudiaran las particularidades de la detección de las señales originadas en los púlsares y analizarán las consecuencias físicas de los resultados que se obtengan.
La dirección de Internet http://www.magic.iac.es/webcams/ permite observar el telescopio MAGIC en tiempo real.
El mismo viernes se inaugura también el telescopio MERCATOR, un telescopio óptico de última generación, de 1,2 metros de diámetro y equipado con detectores especiales para observaciones prolongadas, necesarias, por ejemplo, en astrosismología. El telescopio permitirá el seguimiento de fenómenos de erupción relacionados con objetos como las estrellas de neutrones y los agujeros negros; así como fenómenos de lente gravitatoria (desviación de la luz de astro por el efecto gravitacional de otro). Este telescopio, llamado así en honor del físico y cartógrafo belga Gerardus Mercator, permitirá también descubrir nuevos planetas extrasolares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003