El socialista Rafael Simancas defiende una reforma legal para esta materia: "La financiación de los partidos políticos está requerida de una nueva ley cuyo texto ha sido imposible consensuar en los últimos años. Los ingresos de los partidos políticos deben ser esencialmente públicos porque este es el sistema coherente con la función pública que les atribuye la Constitución". "Las eventuales donaciones privadas deben estar sometidas a fuertes límites cuantitativos, mayores que los actualmente vigentes y, sobre todo, deben ser absolutamente conocidos y transparentes. En todo caso, al margen de lo permitido por la ley, nunca aceptaré donaciones de empresas dedicadas al negocio del suelo y la construcción".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de octubre de 2003