Es impensable a estas alturas pensar en las cazas de brujas, pero existen, si no que se lo digan a los antiguos trabajadores del hospital San Juan de Dios, de Eduardo Dato.
Cuando a algunos de ellos les ofrecieron el irse al nuevo hospital como jefes de servicio, lo hicieron encantados y con la ilusión de formar un nuevo hospital. Una vez que organizaron los diferentes servicios y los pusieron en marcha, el gran cazador de trabajadores de San Juan de Dios, el jefe del Área Quirúrgica y esquizofrénico, se encargó de ir destituyendo a todos los jefes que venían de Eduardo Dato para ir colocando a su clan de gente proveniente del SAS, lo cual parece ser garantía de éxito.
Pero el último gesto de prepotencia ha sido el que se ha producido con Andrés Mellado, director médico del hospital de San Juan de Dios de Eduardo Dato, hasta que le proponen irse al hospital de Bormujos, y es entonces cuando el cazador enfila a su presa y la destroza, ya que por las mentiras, paranoias y conspiraciones de Emilio Galindo y alegando que carece de título de especialista, ha despedido a Andrés Mellado, porque no utiliza el mismo criterio y despiden al "niñato". Lo más triste de todo es que los hermanos de San Juan de Dios sigan aguantando a la gentuza que tienen en la dirección.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 2003