ExxonMobil, la mayor petrolera del mundo, y el Gobierno de Qatar dieron ayer el impulso inicial a un plan para duplicar la producción de gas del emirato y construir en EE UU las infraestructuras necesarias para recibir ese recurso energético. El proyecto, valorado en unos 12.000 millones de dólares, es una respuesta ambiciosa al problema del suministro energético estadounidense, un mercado que demanda más y más cada año. El valor del acuerdo equivale a todo lo que Qatar ha invertido en los últimos diez años para desarrollar su sector del gas.
La escasez de gasóleo de calefacción ha disparado los precios energéticos en EE UU en las últimas semanas y, en mayor o menor medida, pasa lo mismo cada año cuando llega el invierno. Por ello, las sucesivas administraciones estadounidenses han querido potenciar la importación y el uso del gas para calefacción y producción de electricidad. El propio presidente de la Reserva Federal (banco central de EE UU) ha dicho en varias ocasiones que el país debía importar más gas natural al ser ésta una fuente energética más barata y menos contaminante que el gasóleo.
Greenspan, pendiente de la evolución de los precios en la economía, tiene siempre un ojo en la cotización del petróleo, puesto que sabe que en cuanto ésta se dispara, el crecimiento económico de un país que importa 20 millones de barriles de crudo diarios se resiente. Con el pacto de ayer, ExxonMobil añadirá hasta 2025 unos dos billones de pies cúbicos de gas al mercado que se suman a los 60 billones que cada día recibe hoy.
Un recurso muy preciado
En EE UU hay proyectos de construir plantas procesadoras y distribuidoras de gas desde Massachusetts hasta California. El gas qatarí estaría destinado, por lo menos al principio, mayormente a la costa este. Para la costa californiana hay otros proyectos dando vueltas, y entre ellos está el de Repsol YPF, que consiste en transportar gas de Bolivia a Baja California para producir electricidad y venderla después en EE UU. Contra este plan se han centrado las violentas protestas que se viven estos días en Bolivia y que ya se han cobrado la vida de más de 70 personas. No obstante, la petrolera hispano-argentina ya ha comenzado a exportar gas al mercado estadounidense desde Trinidad y Tobago y, justamente ayer, se adjudicó un contrato para extraer gas en México valorado en 2.400 millones de dólares, informa Juan Jesús Aznárez.
La carrera para vender gas natural a EE UU apenas ha comenzado. El proyecto suscrito ayer ha unido a uno de los mayores exportadores de gas del mundo con la mayor empresa energética privada, un dúo difícil de batir. Qatar, a pesar de su pequeño territorio, dispone de la tercer reserva mundial de gas natural, por detrás de Irán y Rusia, y se reparte con Teherán el mayor yacimiento de este combustible del mundo, el denominado North Field. Se cree que Qatar posee gas como para explotarlo durante los próximos 250 años.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 2003