No fui a la celebración oficial. La razón es simple: si este Ayuntamiento no hace nada por los ciclistas más que esta operación cosmética una vez al año y poner un supuesto carril-bici allá por la carretera de circunvalación M-40, bastante lejos de todo, no sé por qué tengo que acudir a su llamada.
No es con una manifestación a mayor gloria del alcalde y sus concejales con lo que se consigue contentar a la gente.
Lo que necesitamos es menos maquillaje y más acción: promover el deporte entre todas las capas de población, independientemente de su edad; construir más pistas populares, carriles-bici que sean capaces de unir estratégicamente toda la ciudad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 2003