Seis asociaciones feministas y de defensa de los inmigrantes pidieron ayer al Gobierno que legalice la prostitución, siempre que se ejerza de forma voluntaria. Las asociaciones suscribieron en Granada un manifiesto en el que piden que se contemple "el trabajo sexual como un medio de vida". "Creemos que la situación de las protitutas mejoraría si su actividad fuese considerada como un trabajo sujeto a derecho y que ha de ser regulado teniendo en cuenta las opiniones y reivindicaciones de las personas implicadas", afirma el texto.
Las asociaciones firmantes son Granada Acoge, Asociación pro Derechos Humanos, el Grupo de Lesbianas Feministas de Nos, Mujeres Libres de CGT, Acción Alternatva-Algarive y Ustea. El manifiesto también pide al Gobierno que "fomente y facilite la organización de las trabajadoras sexuales", que acabe "con las pésimas condiciones de trabajo de la mayoría de ellas" y que persiga penalmente la prostitución forzada.
La portavoz del colectivo, Nora Miñán, pide que se termine con la persecución policial de las "trabajadoras del sexo que ejercen en la calle". Miñán anade que las autoridades deben poner "las condiciones para que puedan trabajar tranquilas y seguras".
No todas las asociaciones feministas apoyan la legalización. En enero de 2003, 70 organizaciones de toda España firmaron un documento contrario a la legalización. Estas asociaciones consideraban que la regulación "legitimaría la violencia contra las mujeres". En Andalucía no hay normativa sobre la prostitución. En Bilbao y en Cataluña existen ordenanzas que regulan los locales de alterne.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de octubre de 2003