Los siameses egipcios de dos años que nacieron unidos por la cabeza y que fueron separados hace nueve días siguen evolucionando favorablemente. Los dos salieron del coma inducido la semana pasada. A Mohamed se le retiró el domingo el sistema de respiración asistida y ayer, por primera vez en su vida, pudo sentarse con ayuda de un terapeuta, según anunció James Thomas, director del Centro Médico Infantil de Dallas (EE UU) donde se realizó la operación.
Los doctores confiaban en poder retirar esta madrugada la respiración asistida a Ahmed, que está teniendo una recuperación un poco más lenta que la de su hermano. Los dos pequeños siguen sin tener infecciones, que era uno de los peligros que más inquietaba a los médicos.
Si los siameses responden bien a la retirada de la ventilación mecánica su estado dejará de ser crítico, precisó Thomas. "Los médicos están muy satisfechos con la evolución neurológica de los pequeños ya que ambos responden cada día mejor a los estímulos en sus extremidades, abren los ojos cuando se les habla y buscan las voces cuando se les llama", añadió.
Por otra parte, ayer comenzó en un hospital de Nueva York una intervención quirúrgica para separar a otros hermanos siameses filipinos de 18 meses que también están unidos por la cabeza.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de octubre de 2003