Hace poco he sabido que el Consejo de Administración de la TV pública, a iniciativa del PSOE, ha decidido retirar los anuncios del desodorante AXE, alegando que "...atenta contra los valores de igualdad entre hombre y mujer", o alguna boutade parecida. Estamos acostumbrados a que la publicidad manipule al hombre, a la mujer, a los niños, el matrimonio, la familia, ante la indiferencia de los políticos, que parecen ver en estos hábitos, algo normal consustancial con la publicidad. Pero ha tenido que ser precisamente el anuncio de AXE.
No es que defienda al anuncio en si mismo, no me parece ni más ni menos manipulador que otros muchos. Pero tampoco me gustan los toros, y no por ello pienso que haya que prohibirlos o dejar de retransmitirlos por TV. Lo que me sí preocupa, es la reinstauración de la Censura, de la mano del neopuritanismo rampante.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de octubre de 2003