No fue una jornada precisamente feliz para el fútbol italiano y especialmente para el milanés. Tras el varapalo sufrido por el Inter el martes al ser goleado en Moscú por el Lokomotiv, 3-0, ayer el Milan fue también sorprendido en su propio campo de San Siro por el Brujas, que ganó, 0-1. El equipo belga, que ya dio una relativa sorpresa al apear de esta fase de la Liga de Campeones al Borussia Dortmund, se impuso con un solitario gol del peruano Mendoza en la primera parte. Antes y después resistió a un rival que tuvo ocasiones, pero que las desaprovechó o fueron salvadas por el veterano portero Verlinden.
El entrenador del Milan, Carlo Ancelotti, no quiso hacer ningún drama tras la derrota. Las sonrisas de los hinchas del equipo rojinegro (ayer blanco) por la humillación de su eterno rival, el Inter, el día anterior, cambiaron poco a poco con el transcurso del partido y acabaron convirtiéndose en enfado compartido por toda la hinchada futbolística de la capital del norte de Italia.
"En la Liga de Campeones también existe la posibilidad de la derrota. Esta noche no hemos estado muy afortunados", dijo el ex defensa del Milan y ahora técnico. Y añadió: "Pero no es ningún problema físico. Ha sido una derrota de las que suceden en el fútbol". Además, Ancelotti señaló que no quiere que tras este traspié surjan nervios en el equipo. "El año pasado iniciamos muy bien el torneo y éste hemos empezado mejor físicamente. Aún podemos pasar a la siguiente fase y estamos convencidos en lograrlo", recalcó. Del encuentro explicó: "Dominamos gran parte del encuentro y controlamos el balón, pero no fuimos capaces de marcar. Cuando marcaron, se retrasaron mucho y desde entonces fue más difícil".
Otro varapalo italiano fue el del Lazio, que tras adelantarse en Londres, acabó perdiendo ante el Chelsea del transalpino Ranieri, 2-1, con dos goles en siete minutos de la segunda parte. El Manchester, en cambio, aunque con apuros, se llevó el triunfo de Glasgow con un gol al principio del partido de Phil Neville. Y el Oporto, que llegó a tener un 1-3 de ventaja, también ganó, 2-3, en Marsella.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de octubre de 2003