La empresa farmacéutica Merck, la segunda mayor del sector en Estados Unidos, anunció ayer beneficios en el tercer trimestre que no cumplieron las expectativas de Wall Street, así como un recorte de 4.400 empleos. Los beneficios netos trimestrales de Merck cayeron a 1.860 millones de dólares, frente a los 1.880 millones del mismo periodo de 2002.
Los ingresos, en cambio, aumentaron un 6%, desde los 5.430 millones de dólares a 5.670 millones. Las razones que argumentaron los directivos para explicar estos resultados es la falta de producción de nuevos fármacos y la caída de las ventas de su medicamento estrella para la artritis, el Vioxx.
Por ello, Merck anunció un nuevo plan de distribución de sus medicamentos para evitar la acumulación en los inventarios y un programa de reducción de costes que afectará a los resultados de todo 2003. Contabilizando este nuevo método de ventas y la reducción de plantilla, la empresa advirtió de que ahora espera que sus beneficios por acción para todo el año 2003 estén entre 2,90 y 2,95 dólares, mientras que los analistas prevén 3,25 dólares por título.
Su plan incluye la eliminación de 3.200 puestos de trabajo, o un 5% de su plantilla, y de 1.200 empleados temporales. Según Merck, con el recorte de personal la empresa se ahorrará entre 250 millones y 300 millones de dólares anuales.
Las ventas del medicamento para la artritis Vioxx, que parecía que ayudaría a la empresa a reanimar las ventas tras la pérdida de una serie de patentes, cayeron un 32% en el tercer trimestre, a 510 millones de dólares. Asimismo, también experimentaron un descenso del 2% las ventas de su fármaco Zocor, para combatir el colesterol, que facturó 1.410 millones de dólares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de octubre de 2003