Soy una ciudadana madrileña que votó al candidato Rafael Simancas en las pasadas elecciones del 25 de mayo. Sé que hay mucha gente que está pensando en votar en blanco el próximo domingo, o no votar directamente, pero quiero creer que al final esa gente se decantará por unos o por otros, según sus intereses, su ideología...
Nos estamos jugando mucho, lo que se decida el domingo no se podrá cambiar hasta el año 2007. Quiero creer que no sólo los votantes de la izquierda castigamos las malas acciones, quiero pensar que habrá votantes del PP que reconozcan que existen demasiadas relaciones entre Romero de Tejada, José Esteban Verdes, Vázquez, Bravo... con los tránsfugas Tamayo y Sáez, demasiadas casualidades como para no tenerlas en cuenta a la hora de buscar responsables en la crisis de la Asamblea.
Quiero pensar que los votantes del PSOE no sólo quieren castigar las irresponsabilidades de su partido, que me parece muy razonable, sino que también quieren cambiar todo aquello que no les gusta, que no va con sus ideas.
Entiendo que haya gente decepcionada, desilusionada, pero también hay gente, como yo, que, tras lo ocurrido en la Asamblea, irá a votar con más fuerza que nunca.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de octubre de 2003