El primer ministro noruego, el democristiano Kjell Magne Bondevik, entrevistado en el Canal 2 de la televisión de su país, puso como ejemplo para las mujeres compatriotas a la princesa heredera Mette-Marit al afirmar que "trabaja media jornada para poder dedicarle más tiempo a la familia, los niños y los problemas cotidianos de su entorno". El gobernante agregó que ésta parece ser una nueva tendencia entre las mujeres jóvenes del país, lo que considera muy positivo. Las declaraciones no tuvieron una acogida unánimemente favorable, especialmente entre sus opositores (as) políticos, que las consideraron "poco felices". El asunto trascendió más allá de Oslo y llegó a Suecia, donde Gudrun Schyman, ex líder del Partido de Izquierda y feminista declarada, replicó que considera esa tendencia, elogiada por Bondevik, como "inquietante y un retroceso en el desarrollo democrático". Agregando que "en Suecia existe, pero no se proclama abiertamente, una tendencia similar", la de retornar a la mujer al rol tradicional de ama de casa. Agregando que el lado positivo de las citadas declaraciones es poner el asunto en la mesa del debate. Mette-Marit, que espera su primer hijo, fue captada por las cámaras de televisión el pasado domingo contribuyendo a la colecta nacional realizada en Noruega en favor la organización Rädda Barnet (Salvar a los Niños).
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de octubre de 2003