El nuevo colegio público Cándido Nogales de Jaén abrió ayer sus puertas a cerca de 500 alumnos de educación Primaria y Secundaria, con más de un año de retraso respecto a la fecha prevista inicialmente. El colegio, construido fruto de un convenio entre la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento, la Universidad de Jaén y El Corte Inglés, se ha visto envuelto en la polémica en los últimos meses por la demora en su construcción y la falta de seguridad en sus accesos.
El último rifirrafe enfrentó la semana pasada a padres con la Junta y Ayuntamiento porque el colegio aún no había contratado ni el agua ni la luz. Los padres siguen reclamando con urgencia la construcción de un paso a nivel que evite que los niños tengan que cruzar a diario la carretera de Madrid, una de las principales vías de acceso a la capital. Además, reclaman la instalación de dos semáforos que regulen el tráfico en las dos glorietas que flanquean el colegio, y agentes de la Policía Local para que regulen el tránsito en las horas de entrada y salida del colegio.
Hasta ayer, los escolares asistían a clase en el antiguo colegio Cándido Nogales, ubicado en lo que hoy es el campus universitario de Las Lagunillas. Según el convenio, la universidad se comprometía a construir el nuevo edificio en la zona norte -la que más ha crecido en los últimos años- a cambio de que la Junta le cediese los terrenos del antiguo Cándido Nogales, en el que la universidad tiene previsto reubicar a los alumnos de la Escuela de Ingeniería Técnica. Ésta se encuentra situada actualmente en pleno centro de la ciudad y ocupa los terrenos en los que se levantará el próximo Corte Inglés de la capital.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de octubre de 2003