Sentencia sin precedentes contra las actitudes racistas. Andrés Palomares Denia, vecino de Mataró, ha sido condenado a un año y un mes de prisión y a una multa de 1.440 euros por haber repartido panfletos y octavillas con mensajes de carácter racista. La titular del Juzgado número 1 de Mataró, Maria Ángeles Galmes Pascual, ha considerado que Palomares incurrió en un delito de incitación a la discriminación racial al distribuir panfletos escritos a mano y con rotuladores en los que se podían leer mensajes ofensivos contra la comunidad musulmana como "Moros basura", "Islam, no" o "Matar moros".
A su llegada al juzgado, Palomares no dudó en amenazar a los presentes e insultar a gritos a los representantes de las asociaciones de inmigrantes que habían sido citados en calidad de testigos, a los que llamó "zánganos".
Los panfletos empezaron a aparecer en octubre de 1999, pero no fue hasta mayo de 2001 cuando la Policía Local de Mataró pudo detener a su autor, mientras pintaba un mensaje racista en una caja de conexiones de la compañía Menta. Por este motivo, la juez ha condenado también a Palomares a pagar otra multa de 1.350 euros por daños, con el agravante de estar motivados por el racismo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de octubre de 2003