El diputado del Grupo Socialista en las Cortes Valencianas Francesc Colomer denunció ayer que "el número de expedientes de inmigrantes pendientes de resolución en la provincia de Castellón (10.000), no sólo es escandaloso, sino que demuestra el desprecio de las autoridades competentes por los derechos humanos". Colomer criticó que "la falta de voluntad en la puesta de medios para agilizar este tema causa situaciones de desesperación y de exclusión social", y así, "muchas familias de inmigrantes malviven en la clandestinidad y en situaciones irregulares que no ayudan a la integración debida".
En este sentido, insistió en la falta de medios "para desbloquear la situación", que en su opinión, "denota una falta de sensibilidad y una doble moral del todo inaceptable". Al respecto, señaló que "la mano de obra inmigrante ha sido utilizada en ámbitos laborales desestimados por la ciudadanía local y, en numerosas ocasiones, en condiciones de explotación y falta de garantías para los trabajadores".
"La desidia de la administración por resolver este tema, tras años de denuncias de los sindicatos y grupos de la oposición, marca el listón de un gobierno sin principios solidarios", dijo Colomer, quien calificó de "intolerable que se tarde un año para tramitar una oferta de empleo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2003